Las ironias de la vida
Durante todo el tiempo que he escrito aqui, no es secreto para nadie que recibo muchos correos amenazantes, y no es secreto para nadie que me rio absolutamente de todos. Se que ningun mejicano vendra a mi casa a matarme y se que ningun mejicano siquiera tiene el valor de tocar el timbre de mi casa para decirme lo que siente en mi cara, y vaya que a quien me pide la direccion se la he dado y en un ano de actividad, pues, a las pruebas me remito. Pero hay ocasiones donde quien me escribe parece actuar con un sarcasmo que en realidad me molesta (sarcasmo) y ya veran porque.

Como pueden notar, el mejicano me llama ignorante y escribe como si su madre le alimento con tequila en vez de leche materna (como ocurre con todos los mejicanos). Hombre y no te vendria mal un curso de literatura tambien